Concurso de Salto Ecuestre FEEQ: prueba por equipos en segunda fecha
Salvador, Michelle y Salvador Olvera. / Foto: Joaquín M. Lee
La competencia reunió a jinetes y público en una jornada llena de competencia, música y momentos especiales, consolidando el crecimiento del nivel deportivo en la región
En medio de la elegancia del entorno y la tensión propia de la competencia, Querétaro volvió a vibrar con la segunda jornada del torneo de salto ecuestre, donde cada salto y cada recorrido parecían anticipar algo más que simples resultados.
Lo que ocurrió durante estos días no solo puso a prueba la habilidad de los jinetes, sino que dejó ver una evolución que prometió elevar aún más el nivel del circuito en las próximas fechas.
Organizado por Fomento Ecuestre del Estado de Querétaro (FEEQ) y Eventos Ecuestres del Bajío, el encuentro se llevó a cabo nuevamente en Viñedo San Francisco, sede que ya había albergado la primera jornada.
Durante cuatro días, se desarrollaron un total de 32 pruebas, con alturas que fueron desde los 40 centímetros —en modalidad training— hasta el clásico recorrido de 1.35 metros, mostrando la diversidad de niveles y la inclusión de jinetes en distintas etapas de formación.
Ralf Neumann, Silke Neumann, Amelia Gómez, Pol Mariné y Laura Mariné. / Foto: Joaquín M. Lee
José Garduño, Sandra Iglesias y Alexis Pohle. / Foto: Joaquín M. Lee
La prueba más emocionante
Sin embargo, fue la prueba por equipos la que capturó especialmente la atención del público. Con obstáculos de un metro de altura, esta modalidad reunió a 12 jinetes distribuidos en cuatro equipos, quienes no solo demostraron técnica y coordinación, sino también un espíritu competitivo que se reflejó desde su entrada a la pista.
Cada equipo fue presentado con música distintiva y nombres originales, generando una conexión inmediata con los asistentes, quienes respondieron con entusiasmo desde las gradas. Los ganadores de la prueba fue la familia Olvera: Salvador, Salvador Jr y Mochelle.
La intensidad de la competencia también se vio influida por factores externos, como el viento que cruzaba la pista, obligando a los binomios —jinete y caballo— a adaptarse constantemente.
Aun así, el nivel mostrado superó al de la jornada inaugural, evidenciando una rápida adaptación de los participantes a las exigencias del circuito. La prueba por equipos, además de ser una de las más ovacionadas, destacó por su bolsa de premios de 60 mil pesos, distribuida entre los mejores clasificados.
Salvador Olvera y Ralf Neumann. / Foto: Joaquín M. Lee
Carina Klockner, Stef Gómez y Matías Rawson. / Foto: Joaquín M. Lee
Rock y buen ambiente en el concurso de FEEQ
Más allá de la competencia, la jornada tuvo momentos que reforzaron el sentido de comunidad entre los participantes. La celebración del jinete y organizador Pol Mariné aportó un toque emotivo al cierre, mientras que la música de Walking Monkeys acompañó la convivencia posterior.
Entre premios para los caballos —incluyendo zanahorias—, comida y rock en vivo, el ambiente se transformó en una experiencia completa que va más allá del deporte. Con la tercera jornada programada en el Hípico de Balvanera, el circuito se prepara para un nuevo capítulo que promete mantener —e incluso superar— la intensidad vivida hasta ahora.
Alessandro Neumann y Pol Mariné. / Foto: Joaquín M. Lee
Pilar, Sandra Iglesias y Regina. / Foto: Joaquín M. Lee
Anyah Rodríguez, Renata Baños y Camila Camacho. / Foto: Joaquín M. Lee
El podio de la prueba por equipos. / Foto: Joaquín M. Lee