Una de las actividades pedagógicas más recurrentes en las escuelas es el trabajo en equipo. A la par de las tareas, los exámenes y las clases regulares, este tipo de dinámicas suele ser esencial para el fomento de la convivencia y la solidaridad.
Además, por supuesto, se puede combinar con diferentes formatos de evaluación, como exposiciones, proyectos o presentaciones.
A lo largo de los años, y a la par de las transformaciones en el modelo educativo, la tecnología se ha consolidado como el factor clave en los avances del sector del aprendizaje. Un ejemplo claro es la búsqueda de información para tareas cotidianas, donde el internet pasó a ser la herramienta más común de consulta.
Dinámicas tradicionales
Uno de los cambios más trascendentes se ha dado en la manera de colaborar. Antes de la llegada masiva de internet y de las redes sociales, los estudiantes contaban con distintas dinámicas para desarrollar proyectos grupales. Entre las prácticas más habituales se encontraban:
Reunirse a trabajar inmediatamente después de clases.
Trabajar en horarios extraescolares en la casa de alguno de los compañeros.
Asistir a un lugar neutro (como bibliotecas o cafeterías) para avanzar juntos.
Herramientas tecnológicas y optimización del aprendizaje
En la actualidad, con el objetivo de optimizar tiempos y procesos, los estudiantes suelen recurrir a las redes sociales y plataformas digitales para este tipo de asignaciones.
Para ello, se reúnen a través de videollamadas y utilizan herramientas informáticas que permiten la edición simultánea en tiempo real. Algunas de las aplicaciones más populares son:
Zoom
Google Meet
Google Classroom
Canva
A través de estas plataformas, los jóvenes pueden colaborar a distancia desde la comodidad de sus hogares y mediante programas que vuelven la distribución de tareas mucho más sencilla e interactiva.
La Guía Escolar VSD! está diseñada para ayudarte a organizar tus estudios, potenciar tu productividad y encontrar herramientas prácticas para destacar dentro y fuera del aula.
Si bien es cierto que con este modelo se ha perdido uno de los aspectos clave del trabajo presencial, como lo era la convivencia interpersonal, el uso de estas nuevas herramientas digitales beneficia tanto a los estudiantes en su productividad como a los docentes en el seguimiento de los proyectos.