Dependiendo de la temporada del año, los alimentos o las preparaciones suelen variar: en verano optamos por bebidas hidratantes y snacks frescos, mientras que en invierno preferimos bebidas calientes y platillos navideños.
Fuera de estas épocas que parecen tener muy marcada su gastronomía, se pueden elaborar recetas ideales según el día y el clima que se viva en la ciudad.
Uno de los momentos más característicos, y en torno al cual existen muchas costumbres, son los días de lluvia.
En esas tardes en las que se contempla por la ventana el cielo gris y las gotas caer, es completamente normal que el apetito aumente.
Dentro de las opciones más recomendadas para disfrutar de este tipo de clima se encuentran:
El pan dulce
Es uno de los acompañantes más comunes. Junto con una bebida caliente, el pan dulce se convierte en la opción más famosa para sobrellevar una tarde lluviosa; aunque no es la alternativa más saludable, suele proporcionar una reconfortante sensación de satisfacción y calidez.
Las bebidas calientes
Son una de las elecciones más lógicas para el frío y la lluvia, pues brindan calor al cuerpo de forma inmediata, ayudan a regular la temperatura y favorecen la relajación. Algunas de las más conocidas son:
Café
Chocolate caliente
Ponche
Té
Los caldos y sopas
Otro fuerte competidor para estos climas son los caldos. Su temperatura brinda una satisfacción inmediata para combatir el frío, además de que, en su mayoría, este tipo de preparaciones poseen ingredientes con múltiples beneficios para la salud.
Dentro de los más conocidos se encuentran:
El caldo de pollo
El caldo de verduras
El caldo de camarón
En esta misma categoría entran las sopas, siendo la de tortilla (o sopa azteca) una de las más emblemáticas para los días nublados.